domingo, 8 de enero de 2012

Psicópatas en la Nueva Era, Ponerología una ciencia que todos deberíamos conocer.

Psicópatas en la Nueva Era



Psicópatas en la Nueva Era, Ponerología una ciencia que todos deberíamos conocer.







Actualmente hay una verdadera explosión de informes de nuestros lectores sobre sus experiencias con individuos con quienes se han encontrado en los campos de “investigación alternativa”, así como en interacciones generales de sus vidas.  Lo que es muy chocante es la cantidad de tales individuos que debe existir, basándonos en esos informes.

¡Esto no es sólo un acontecimiento ocasional, pareciera ser casi pandémico!

Nuestro equipo y nuestro e-grupo de investigación se han estado encargando por un tiempo de investigar y analizar estas interacciones y las características y la dinámica y las personalidades. Nuestra investigación nos ha llevado a identificarlos con lo que comúnmente se conoce como “Psicópatas.”


Pueden también ser Narcisistas dado que el Narcisismo parece ser simplemente una “faceta” del psicópata o una manifestación “más ligera” del mismo.

Se podría decir que el Narcisista es un “psicópata de la variedad jardín” quien, debido a su “programación social”, tiene menos probabilidades de meterse en problemas con la ley. De esta manera, son “máquinas de supervivencia” muy eficientes que se pasan la vida causando un daño inmenso a sus familias, amigos y socios en los negocios.

Es solamente cuando una persona observa detenidamente y durante un tiempo largo al psicópata desarrollado - una suerte de Narcisista exagerado - que es capaz de ver la caricatura de los rasgos, lo que le hace entonces más fácil de identificar “al psicópata de la variedad jardín” - y/o al Narcisista.

Nuestro mundo parece haber sido invadido por individuos para quienes la visión de la vida y del amor es tan drásticamente diferente de lo establecido por la norma hace mucho tiempo que estamos mal preparados para tratar con sus tácticas de lo que Roberto Canup llama la “mentira verosímil.” Como él lo demuestra, esta filosofía de la “mentira verosímil” ha alcanzado los sectores legal y administrativo de nuestro mundo, convirtiéndolos en máquinas dentro de las cuales los seres humanos con emociones verdaderas son destruidos.

La película reciente, “Matrix” (“La Matriz”) tocó una cuerda profunda en la sociedad porque ejemplificaba esta trampa mecánica en la cual tanta gente encuentra sus vidas enredadas, y de la cuál son incapaces de salirse porque creen que todos los que los rodean y que “parecen humanos” son, de hecho, igual a ellos - emocionalmente, espiritualmente u otros.

Tome, por ejemplo, el “argumento legal” como es explicado por Robert Canup en su investigación sobre “el Psicópata Perito en Sociedad - Socially Adept Psychopath”.


El argumento legal parece estar en los cimientos de nuestra sociedad. Esto equivale a nada más y menos que a al arte de la estafa: quien sea más hábil en el uso de la estructura para convencer de algo a un grupo de personas, es a quien se le cree.

Puesto que este sistema de “argumento legal” ha sido establecido lentamente como parte de nuestra cultura, cuando invade nuestras vidas personales, por lo general no lo reconocemos inmediatamente.

Los seres humanos han sido acostumbrados a asumir que otros seres humanos - por lo menos - están intentando “hacer el bien” y “ser buenos” y justos y honestos. Y por eso, muy a menudo no nos tomamos el tiempo necesario de hacer una investigación profunda para determinar si una persona que ha entrado en nuestras vidas es, de verdad, una “buena persona.”


Y cuando luego nace un conflicto, caemos automáticamente en la suposición cultural de que en cualquier conflicto, una de las partes tiene parcialmente razón de algún modo, y la otra de algún otro, y que podemos formarnos una opinión sobre qué parte está más o menos en lo correcto.

A causa de nuestra exposición a las normas del “argumento legal”, cuando se presenta cualquier conflicto, pensamos automáticamente que la verdad se encontrará en alguna parte entre los dos extremos.
En este caso, quizás sea útil aplicar una pequeña lógica matemática al problema del argumento legal:

              Imaginemos que en una pelea, un lado es inocente, honesto, y dice la verdad.
Es obvio que mentir no le aporta ningún beneficio a una persona inocente; ¿qué mentira puede decir? Si es inocente, la única mentira que puede decir es confesar falsamente “Fui yo quien lo hizo.”
En cambio, la mentira no es más que buena para el mentiroso. Él puede declarar ese “Yo no lo hice,” y acusar a otro de haberlo hecho, al mismo instante que la persona inocente a quien ha acusado está diciendo “Yo no lo hice,” y está realmente diciendo la verdad.

La verdad - cuando está bien distorsionada por buenos mentirosos, siempre puede hacer que una persona inocente parezca mala - especialmente si el inocente es honesto y admite sus errores.

La suposición básica de que la verdad se encuentra entre el testimonio de las dos partes siempre se torna en ventaja hacia el que miente y en contra del que dice la verdad. Bajo la mayoría de las circunstancias, esta desviación sumada al hecho de que la verdad también va a ser deformada de tal manera a perjudicar a la persona inocente, resulta en que la ventaja siempre queda en manos de mentirosos - psicópatas.
Hasta el simple acto de hacer una declaración bajo juramento es inútil. Si alguien es mentiroso, hacer un juramento no significa nada para esa persona. Sin embargo, hacer un juramento actúa fuertemente en un testigo serio, veraz.
Una vez más la ventaja va para el lado del mentiroso.
[Robert Canup ]

Esto subraya una de las únicas cosas sobre un psicópata: su aparente incapacidad de concebir la idea abstracta “del futuro”.

Se ha observado a menudo que los psicópatas corren con una clara ventaja sobre los seres humanos con consciencia y sentimientos, porque el psicópata no tiene consciencia ni sentimientos.

Lo que parece ser es que la consciencia y los sentimientos están relacionados con el concepto abstracto de “futuro” y de “otros”. Es “espacio-temporal”.

Podemos sentir miedo, condolencia, empatía, tristeza, y demás porque podemos IMAGINAR el futuro de una manera abstracta, basándonos en nuestras propias experiencias pasadas, o aunque no sea más en “conceptos de experiencias” en innumerables variaciones.

Podemos “predecir cómo van a reaccionar los otros, porque podemos “vernos a nosotros mismos” en ellos, aunque estén “ahí afuera” y que la situación sea de algún modo diferente vista desde el exterior, aunque similar en su dinámica. Es decir, no sólo podemos identificarnos con otros espacialmente - por decirlo de algún modo - sino también temporalmente - en el tiempo.

El psicópata no parece tener esta capacidad.

Son incapaces de “imaginar” en el sentido de poder realmente conectarse con imágenes en algo así como una manera directa de “un ser conectándose con otro ser”.

Ah, de hecho, pueden imitar sentimientos, pero los únicos verdaderos sentimientos que parecen tener - eso que los conduce y los hace fingir diversos dramas para causar efecto - son una especie de “hambre predatoria”, de lo que desean. Es decir, “sienten” la necesidad/el deseo como amor, y el no ser satisfechos en sus necesidades/deseos es descrito por ellos como el “no ser amados”.


Además, esta perspectiva de “necesidad/deseo” determina que solamente el “hambre” del psicópata es válida, y cualquier cosa que esté “allí afuera,” todo lo que está fuera del psicópata, no es verdadero, excepto en tanto tenga la capacidad de ser asimilado por el psicópata como una clase de “alimento”. “

¿Puede ser utilizado o proporcionar algo?” es la única preocupación que el psicópata parece tener. Todo el resto - toda actividad - está subsumido en esta tendencia.

En pocas palabras, el psicópata - y el narcisista en un menor grado - es un depredador.


Si pensamos en la interacción entre los depredadores y sus presas en el reino animal, podemos llegar a tener una cierta idea de lo que se esconde detrás de la “máscara de la cordura” del psicópata.

Del mismo modo que un animal depredador adoptará toda clase de funciones furtivas posibles para acechar a su presa, sacarla fuera de la manada, acercársele y disminuir su resistencia, el psicópata construye todo tipo de camuflaje elaborado compuesto de palabras y apariencias - mentiras y manipulación - para “asimilar” a su presa.

Esto nos conduce a una pregunta importante: ¿qué es lo que el psicópata REALMENTE obtiene de sus víctimas?


Es fácil ver lo que buscan cuando mienten y manipulan por dinero, bienes materiales o poder. Pero en muchos casos, tales como en las relaciones amorosas o en las falsas amistades, no es tan fácil ver lo que el psicópata está buscando.

Sin desviarnos demasiado en especulaciones espirituales - un problema que Cleckley también confrontó - podemos decir solamente que pareciera ser que el psicópata GOZA de hacer sufrir a otros. Del mismo modo que los seres humanos normales disfrutan de ver a otra gente feliz, o de hacer cosas que hagan reír a otros, el psicópata disfruta de todo lo contrario.

Cualquiera que haya observado alguna vez a un gato jugando con un ratón antes de matarlo y de comerlo, se explicó probablemente a sí mismo que el gato “se entretiene” simplemente con las travesuras del ratón y que es incapaz de concebir el terror y el dolor sentidos por el ratón. Y el gato, por lo tanto, es inocente de cualquier intento malvado. El ratón muere, el gato se alimenta, y eso es la naturaleza. Los psicópatas por lo general no comen a sus víctimas.

Sí, en casos extremos la dinámica del gato y el ratón son llevados a cabo y el canibalismo posee una larga historia, en la que se asumía que ciertos poderes de la víctima podían ser asimilados comiendo alguna parte de ella en especial. Pero en la vida cotidiana los psicópatas y los narcisistas no llegan a tanto, por así decirlo.


Eso hace que observemos con otros ojos la situación del gato y del ratón.

Ahora preguntamos:

¿Es demasiado simplista pensar que el gato, inocente, se divierte simplemente con el ratón que corre por todo lados y que intenta frenéticamente escaparse?
  • ¿Hay algo más en esta dinámica que salte a la vista?
  • ¿Hay algo más que el hecho de estar “entretenido” con las travesuras del ratón que intenta huir?
  • ¿Después de todo, en términos de evolución, por qué tal comportamiento sería atribuido al gato?
  • ¿Es el ratón más sabroso debido a las substancias químicas del miedo que corren por su cuerpecito?
  • ¿Es un ratón paralizado de terror una mejor comida de “gourmet”?

Esto sugiere que debamos rever nuestras ideas sobre los psicópatas con una perspectiva levemente diferente.

Algo que sí sabemos es: mucha gente que experimenta interacciones con psicópatas y narcisistas dice sentirse “agotada” y confundida, y a menudo notan posteriormente un deterioro en su salud.
¿Quiere esto decir que parte de la dinámica, parte de la explicación del porqué los psicópatas perseguirán “relaciones amorosas” y “amistades” que ostensiblemente no pueden dar lugar a ningún beneficio material observable, es que hay una consumo real de energía?
No conocemos la respuesta a esta pregunta. 
Observamos, teorizamos, especulamos y formulamos hipótesis. Pero al fin y al cabo, solamente la víctima como individuo puede determinar lo que ha perdido en la dinámica - y es a menudo mucho más que bienes materiales.
   En cierto modo, parece que los psicópatas son comilones de almas o “Psicófagos.”




El siguiente enlace conduce a una discusión, a una lista de puntos, y a una “guía de supervivencia” para tratar con el psicópata en sus tantos disfraces, compuesta por un individuo con experiencia personal.

Esperamos que ayude al lector a evitar interacciones perjudiciales, y que usted pueda aprender de nuestros errores y de los errores de otros que han compartido sus historias con nosotros.

El GFC se encarga de atraer su atención a toda información que le ayudará a vivir una vida al resguardo de las manipulaciones asesinas de almas de otros.



Nota: Nuestro Sincero Agradecimiento a la dueña del sitio Web sobre el Psychopathic Personality Desorden (Desorden Psicopático de la Personalidad) por su cordial permiso para citar su investigación cuando armamos este informe.




Imagine - si puede - no tener una conciencia, ninguna en absoluto, ningún sentimiento de culpa o de remordimiento, sin importar lo que haga, ningún sentido de preocupación por el bienestar de gente ajena, amigos, o hasta miembros de su familia, que pueda limitarlo.

Imagine no vivir ninguna lucha contra la vergüenza, ni siquiera una en toda su vida, sin importar qué clase de acción egoísta, perezosa, dañina o inmoral usted haya realizado.

Y finja que el concepto de responsabilidad le es desconocido, excepto como una carga que otros parecen aceptar sin discutir, como tontos crédulos.

Ahora agregue a esta fantasía extraña la capacidad de esconderle a la gente que su psicología es radicalmente diferente a la suya. Puesto que todos asumen simplemente que la conciencia es universal entre seres humanos, ocultar el hecho de que usted no tiene conciencia no necesita casi ningún esfuerzo de su parte.

No es frenado de ninguno de sus deseos por culpabilidad o vergüenza, y otros nunca lo enfrentan por su sangre fría. El agua congelada en sus venas les es tan extraña, tan totalmente fuera de su experiencia personal, que raramente llegan a conjeturar siquiera sobre su condición.

En otras palabras, usted está totalmente libre de restricciones internas, y su libertad desenfrenada para hacer lo que le apetezca, sin remordimientos de conciencia es, favorablemente para usted, invisible al resto del mundo.

Usted puede hacer cualquier cosa, y así y todo su extraña ventaja sobre la mayoría de la gente, que está alineada por sus conciencias, seguirá muy probablemente sin ser descubierta.

¿Como vivirá usted su vida?

¿Qué hará con su ventaja enorme y secreta, y con la incapacidad correspondiente de la gente (conciencia)?