miércoles, 16 de marzo de 2011

ALERTA UNAM SOBRE EVOLUCION NUCLEAR EN JAPON: Epifanio Cruz Zaragoza

Boletín UNAM-DGCS-151
Ciudad Universitaria.
06:00 hrs. 15 de marzo de 2011

Epifanio Cruz Zaragoza

EL MUNDO DEBE ESTAR ALERTA A LA EVOLUCIÓN NUCLEAR EN JAPÓN: EPIFANIO CRUZ ZARAGOZA

• El incidente más riesgoso en la planta de Fukushima, ocurriría si las altas temperaturas fundieran uranio, plutonio y alfa, dijo el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM
• Corrientes de aire caliente pueden transportar residuos peligrosos hacia áreas muy lejanas, añadió
Masas de aire, aguas marítimas o productos comestibles servirían de vehículo transportador para que partículas contaminantes radioactivas, emanadas de los reactores de la planta de Fukushima, Japón, alcancen de manera indirecta a varios países, advirtió el coordinador de Irradiación y Seguridad Radiológica del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, Epifanio Cruz Zaragoza.
El experto explicó que el incidente más riesgoso ocurriría si las altas temperaturas ocasionaran la fundición de uranio, plutonio y alfa, y ese líquido, al hacer contacto con el núcleo del reactor, provocara una explosión y la emanación de elementos radioactivos potencialmente nocivos para la salud.
Parte de ese material, en forma de gas o de partículas muy finas, sería lanzado a la atmósfera como si fuera ceniza, en una suerte de efecto chimenea. De acuerdo a las condiciones climatológicas, se podrían dispersar hacia grandes áreas porque el aire caliente puede transportar esos residuos, añadió.
El especialista indicó que si de las explosiones que hasta ahora se han producido emanan de los reactores sólo hidrógeno o yodo, la salud de los lugareños estaría a salvo si son evacuados al menos a 20 kilómetros de distancia, apuntó.
Cruz Zaragoza instó a tomar conciencia, porque el mayor riesgo que implican explosiones de esta naturaleza es la toma de decisiones. Por ejemplo, si se compran productos contaminados, sería muy perjudicial, precisó.
Estados Unidos y Canadá ya “prendieron sus alarmas” al empezar el monitoreo de partículas suspendidas.

El coordinador de Irradiación y Seguridad Radiológica dijo que las autoridades niponas no imaginaron que los diques de seis metros y medio de altura, colocados alrededor de las plantas nucleares para protegerlas del oleaje, fueran insuficientes ante la presencia de marejadas de 10 metros de altura.











http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2011_151.html